José Luis Gálvez, vocero del gobierno boliviano, enfatizó la importancia del Decreto Supremo 5676, explicando que su implementación responde a una situación de crisis internacional en el abastecimiento y los precios del diésel.
Bolivia, que importa aproximadamente el 91% del diésel que consume, enfrenta un costo proyectado de $us 1.338 millones en subvenciones para este combustible para el año 2026. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha manifestado su descontento, indicando que la carga de esta crisis no debería recaer sobre los productores.
Gálvez señaló que el contexto internacional ha llevado a un aumento significativo y sostenido en los precios del diésel en el mercado global, afectando la capacidad de Bolivia de adquirir el combustible a precios justos. Según él, la diferencia entre el precio internacional y el interno debe ser revisada para evitar distorsiones en el mercado.
Estructura del Decreto Supremo 5676.
Promulgado el 16 de agosto, el DS 5676 establece un Precio Referencial Inicial de Bs 18 por litro para ciertos consumidores, diferenciando tres categorías: usuarios directos, clientes directos y grandes consumidores. Sin embargo, el precio para el consumidor que carga directamente en estaciones de servicio se mantiene en Bs 9,80 por litro.
- Usuario directo: entre 120 y 5,000 litros mensuales.
- Cliente directo: entre 5,000 y 19,999 litros mensuales.
- Gran Consumidor (GRACO): 20,000 litros o más por mes.
El Gobierno ha reconocido que el esquema actual de comercialización de YPFB debe ser revisado. Gálvez destacó que este modelo no es sostenible y ha permitido que surjan prácticas de corrupción, sugiriendo que un cambio en la regulación es necesario para mejorar la eficiencia y transparencia en el sector.
Por otro lado, la CAO advierte que cualquier incremento en el costo del diésel impactará directamente en la producción agrícola, crucial para la seguridad alimentaria del país. La preocupación se intensifica, dado que el sector agropecuario depende del diésel para diversas actividades desde la preparación del terreno hasta la cosecha.
"Derogar la medida no resuelve el problema de fondo", subrayó el vocero presidencial, defendiendo la necesidad de una solución estructural a la crisis de abastecimiento.
Ambas partes coinciden en que el sistema actual enfrenta serios problemas de abastecimiento y eficiencia. La clave del éxito del DS 5676 radicará en garantizar que haya diésel disponible cuando los productores lo requieran, lo que determinará la viabilidad del decreto en el futuro.