En una reunión con la Comisión Policial de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Gobierno de Bolivia presentó un balance de los 53 días de conflictos sociales que afectaron al país entre mayo y junio. Este encuentro, que se desarrollará hasta el viernes, tiene como finalidad establecer acciones preventivas en conjunto y avanzar hacia la reinstitucionalización de la Policía Nacional.
Derechos humanos y protestas
Marco Antonio Oviedo, ministro de Gobierno, destacó que la cooperación con las fuerzas policiales de los países miembros de la OEA está orientada a proteger los derechos humanos en futuras manifestaciones. La intención es permitir el derecho a la protesta, pero sin afectar el libre tránsito y el acceso a servicios fundamentales como la salud y el abastecimiento.
"Los próximos conflictos, que esperamos no ocurran, deben enmarcarse en la preservación de los derechos humanos, permitiendo la protesta sin perjudicar a otros".
El ministro también hizo hincapié en los efectos negativos de las movilizaciones pasadas, recordando que muchas ciudades se quedaron sin oxígeno, alimentos y atención médica, y que varios de los fallecidos en los conflictos estaban en las carreteras durante los bloqueos.
Cultivos de coca y narcotráfico
Durante la presentación, Oviedo también abordó el aumento de cultivos de coca en el Trópico de Cochabamba, que contrasta con los esfuerzos de interdicción. A pesar de este aumento, resaltó que se han logrado incautar más de 80 aeronaves vinculadas al narcotráfico, cifra que supera las que se registraban anteriormente.
Asimismo, se ha desarticulado una cantidad significativa de laboratorios y se ha detectado la presencia de redes de narcotráfico compuestas por ciudadanos extranjeros armados.
En otro tema, respecto a la explosión en el cuartel Simón Bolívar en Viacha, el ministro aclaró que las investigaciones están siendo llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas y el Ministerio Público, evitando especulaciones fuera de los canales oficiales.