El comercio fronterizo de Guayaramerín: Familias bolivianas buscan precios más bajos en Brasil

Pedro Guasase agosto 13, 2026 3 min de lectura

La localidad de Guayaramerín, situada en el departamento de Beni, muestra una notable dependencia económica de Brasil. Los residentes del área cruzan regularmente la frontera en busca de alimentos y otros productos que suelen ser más baratos en el país vecino que en el mercado boliviano.

Diariamente, cientos de personas se dirigen a Brasil para realizar compras, ya sea para sus hogares o para sus actividades comerciales. Un mecánico de la zona comenta sobre la diferencia de precios: "Siempre voy y compro repuestos. Mucho más barato", indicando que algunos productos son difíciles de encontrar en Guayaramerín.

Los mercados locales reflejan una marcada presencia de productos provenientes de Brasil, tales como arroz, azúcar, aceite y pollo. Una comerciante local afirma: "Arroz, azúcar, aceite, fideo, pollo, embutido, todo es de acá del Brasil", subrayando la preferencia de las familias por adquirir productos que consideran "más fáciles y más baratos" en el lado brasileño.

La economía de Guayaramerín también se ve influenciada por el valor del real brasileño, que, según autoridades locales, tiene un impacto directo en la economía fronteriza. "Al ser ciudades gemelas, estamos estrechamente vinculados. Si el real sube, afecta nuestras economías mucho más", comenta un funcionario, resaltando que las variaciones en esta moneda son más relevantes que las fluctuaciones del dólar en otras regiones del país.

Además, algunos habitantes de Guayaramerín optan por abastecerse de gasolina en Brasil debido a la disponibilidad más regular. Un residente señala que el precio en Brasil es de aproximadamente Bs 14 por litro, aunque es más elevado que el subsidio en Bolivia. "Allá es normal la venta en Brasil. Nos podemos traer hasta 50 litros si queremos", afirma un testimonio que se escucha en las calles de la frontera.

Ante la escasez de combustibles, las autoridades de la Gobernación del Beni están considerando la importación directa desde Rondônia, Brasil, como una solución viable. Un representante del gobierno menciona que esta opción es "más rápida y más barata que traer de cualquier otra parte de Bolivia", dado que las plantas de almacenamiento se encuentran a solo 320 kilómetros.

La situación de los precios no solo se limita a productos importados, ya que los comerciantes locales advierten sobre el aumento de precios en productos frescos. Una vendedora comenta que el costo del kilo de ají que antes se compraba a Bs 5 ahora oscila entre Bs 30 y Bs 40, mientras que la docena de lechugas ha pasado de Bs 15 a entre Bs 40 y Bs 50. "Todo está caro y en todos lados", concluye una de las entrevistadas, reflejando la preocupación generalizada por el aumento de los costos.

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