Desde la madrugada del domingo, Ecuador ha comenzado un nuevo toque de queda nocturno, la cuarta medida de este tipo en lo que va del año, con el objetivo de mitigar los altos niveles de criminalidad. La restricción abarca cinco de las veinticuatro provincias del país, que incluyen a Guayaquil, la ciudad más densamente poblada.
Este toque de queda, que estará vigente del 1 al 10 de noviembre, limita la movilidad entre las 0:00 y las 5:00 horas locales (5:00 a 10:00 GMT) en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas. Esta área costera ha sido epicentro de actividades criminales, relacionadas con el narcotráfico y con índices de homicidios alarmantemente elevados.
El presidente Daniel Noboa ha justificado esta medida al señalar que busca salvaguardar a la población civil de las "operaciones especiales" que realizarán fuerzas policiales y militares para detener a supuestos integrantes de bandas delictivas. Durante el toque de queda, solo se permitirá la circulación de vehículos de emergencia.
Este es el cuarto toque de queda implementado por el gobierno de Noboa en este 2026, tras las restricciones impuestas en marzo, mayo y septiembre. Ecuador enfrenta una grave crisis de seguridad que resultó en un récord de 9.283 homicidios en 2025, lo que representa más de 50 muertes por cada 100.000 habitantes.
La aplicación de este toque de queda coincide con la proximidad de las elecciones locales, programadas para el 29 de noviembre, donde los ciudadanos definirán a sus prefectos y alcaldes para los próximos cuatro años. El oficialismo tiene como objetivo recuperar el control en ciudades clave como Quito y Guayaquil.
Además, esta restricción se da en un periodo festivo significativo que abarca desde el 31 de octubre hasta el 3 de enero, marcado por las celebraciones del Día de los Difuntos y la independencia de Cuenca. Noboa ha declarado estados de excepción en diferentes momentos desde 2024, al calificar la situación de violencia como un "conflicto armado" interno.
Bajo estos estados de excepción, se han suspendido ciertos derechos fundamentales, incluyendo la inviolabilidad del hogar y la libertad de tránsito, a través de los toques de queda. La lucha contra el crimen organizado ha sido un tema central en la agenda política de Noboa desde su llegada a la presidencia en 2023.
Para fortalecer su estrategia contra el narcotráfico, el mandatario ha estrechado la cooperación con la administración de Donald Trump, enfocándose en la seguridad y las operaciones de inteligencia. Recientemente, se han reportado bombardeos por parte de militares de EE.UU. contra embarcaciones ecuatorianas vinculadas a actividades ilícitas.