Un hombre de 54 años fue detenido en Lima bajo sospecha de ser un captador de peruanos para pelear en la guerra de Ucrania. Esta detención se llevó a cabo en el contexto de una investigación relacionada con el reclutamiento de Julio Salazar, quien perdió la vida en el conflicto, así como de otros tres ciudadanos.
La fiscal Luisa Quispe lidera la investigación, que señala que el detenido habría prometido a sus víctimas empleos como personal de seguridad en bases militares en Rusia, a cambio de salarios mensuales de aproximadamente 2.300 dólares y un bono de 20.000 dólares al finalizar un año de servicio.
El aseguramiento de que no serían enviados a zonas de guerra fue parte de su estrategia de captación, lo que se considera un engaño que condujo a la muerte de Salazar en abril de este año.
La Fiscalía obtuvo una detención preliminar de siete días para el imputado, tras realizar un operativo que incluyó el allanamiento de dos inmuebles en el distrito de Comas, donde se confiscó una variedad de elementos, incluidos teléfonos móviles, un arma de fuego, y dinero en efectivo.
Este arresto se suma a otro ocurrido el 14 de septiembre, cuando un hombre fue detenido por motivos similares y actualmente enfrenta una prisión preventiva de 14 meses.
La Cancillería peruana ha revelado que al menos 459 ciudadanos han sido reclutados por Rusia bajo circunstancias engañosas, con un saldo preocupante de once fallecidos, 114 desaparecidos y tres prisioneros en Ucrania. El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, ha convocado al embajador ruso para expresar la inquietud del gobierno peruano sobre la situación de sus ciudadanos en Rusia.