Marco Oviedo, el actual Ministro de Gobierno, anunció la detención de Roger Mariaca, fiscal general del Estado, quien está involucrado en delitos graves que incluyen organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de sustancias controladas, tal como lo estipula el Código Penal boliviano.
En el mismo operativo, se han detenido a otras tres autoridades relevantes, incluyendo a Alberto Zeballos, fiscal departamental de Santa Cruz, y Rubén Aparicio, mayor de la Policía. Estos individuos son acusados de participar en actividades de tráfico de drogas y también se les considera encubridores de dicha organización criminal.
El Ministro Oviedo afirmó que la red liderada por Mariaca se dedicaba a proteger y beneficiarse del tráfico de sustancias controladas, lo que ha generado un profundo impacto en la confianza hacia las instituciones del país.
Este caso sigue en desarrollo, y se espera que surjan más detalles sobre la magnitud de la corrupción en el sistema judicial de Bolivia, así como las posibles implicaciones para otros funcionarios.