El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, anunció que a partir de este martes se llevará a cabo el despliegue de las Fuerzas Armadas en el municipio de San Ignacio, afirmando que la situación de violencia experimentada recientemente ha rebasado los límites aceptables y requiere una respuesta de seguridad.
El funcionario explicó que las autoridades locales han solicitado una mayor presencia de efectivos policiales y militares para controlar el ambiente de inquietud que se vive en la región. Esta medida busca estabilizar la situación tras los recientes incidentes violentos.
Justiniano hizo hincapié en la existencia de bandas criminales organizadas en la zona, señalando que "hay PCC, hay CV, hay gente que no es boliviana", lo que complica el contexto del conflicto. Aseguró que la captura de líderes criminales ha llevado a un aumento del desorden en las estructuras de estas bandas.
En relación al inicio del operativo, el ministro indicó que, aunque no se puede establecer una fecha de finalización, los soldados llegarán el día de mañana para comenzar las actividades operativas en la zona. Este despliegue está enmarcado dentro de un apoyo legal a la policía.
Justiniano también destacó la importancia de colaborar en las fronteras para combatir el delito. Anunció que se está trabajando en coordinación con otros países para implementar estrategias conjuntas que permitan frenar el avance delictivo en las áreas limítrofes.
"En Brasil podemos hacer un trabajo de fuerzas espejo, donde ambos países trabajan en la frontera y coadyuvan en aspectos del crimen".