En una reciente denuncia efectuada por dos sargentos del Control Operativo Aduanero (COA) en Santa Cruz, se ha puesto en tela de juicio la integridad de las operaciones aduaneras. Los uniformados, identificados como Nelson Rodríguez y Marcelo Lizarazu, alegaron que durante un operativo llevado a cabo en Montero, un vehículo sin documentación fue liberado por orden del coronel Marco Antonio Enríquez Limón, lo que generó serias inquietudes acerca de un posible favorecimiento al contrabando.
Los sargentos informaron que, tras retener el vehículo indocumentado, notaron que este no permaneció en el parqueo después del operativo. Acusaron al coronel Enríquez Limón de haber ordenado su liberación, lo que provocó que al cuestionar dicha decisión, recibieran una respuesta hostil por parte del oficial, quien les pidió identificarse.
El 15 de septiembre, se produjo un nuevo giro en esta controversia, ya que ambos sargentos fueron desvinculados del COA. Alberto Samuel Soto de la Vía, presidente ejecutivo de la Aduana Nacional, confirmó que los dos efectivos quedaron fuera de la institución, aunque no se especificaron las razones concretas de su despido.
El hecho suscita interrogantes sobre la relación entre la denuncia presentada y la decisión de desvincular a los sargentos. Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial que esclarezca las causas de la acción tomada por la Aduana Nacional ni una declaración del coronel Enríquez Limón sobre las acusaciones en su contra.
A medida que avanza este caso, quedan pendientes varias preguntas que necesitan respuesta: ¿Cuál fue el motivo detrás de la liberación del vehículo? ¿Quién fue la autoridad que ordenó esta acción? ¿Por qué se decidió la salida de los sargentos que denunciaron el hecho? Las respuestas a estas cuestiones dependerán de una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.