El vocero del Gobierno, José Luis Gálvez, defendió la decisión de extender el estado de excepción por un periodo adicional de 90 días, argumentando que persisten riesgos de movilizaciones que podrían afectar el orden público. Gálvez mencionó que los eventos de bloqueos ocurridos entre mayo y junio todavía generan un ambiente de tensión en el país.
Gálvez destacó que la aplicación del estado de excepción durante los primeros 90 días fue fundamental para garantizar la circulación y el abastecimiento en el país, y su continuidad busca prevenir una repetición de las situaciones conflictivas de los meses anteriores. "No nos podemos permitir el lujo nuevamente de estar bloqueados", enfatizó.
La ampliación fue formalizada a través del Decreto Supremo 5707, el cual fue enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional para su consideración. La sesión para discutir esta prórroga fue convocada para el día miércoles.
Además, el vocero alertó que ante posibles nuevos bloqueos o actos de violencia que amenacen el orden constitucional, el Gobierno podría considerar la implementación de un estado de sitio, incluso de manera regional. Gálvez aseguró que en los primeros 90 días no fue necesario recurrir a esa medida más extrema.
Aunque el Gobierno argumenta que la extensión del estado de excepción es para preservar la normalidad, diversos sectores políticos han manifestado sus dudas sobre la necesidad de mantener este régimen excepcional. Por ejemplo, el diputado Juan Del Granado declaró que actualmente no se observa una "conmoción interna" que justifique la prórroga.