A través del Decreto 5676, promulgado por el presidente Rodrigo Paz, el Gobierno ha fijado un precio referencial de Bs 18 por litro de diésel, destinado a grandes consumidores y compradores directos. Esta medida busca eliminar las largas filas en las estaciones de servicio, frenar el contrabando de combustibles y aliviar la carga fiscal que enfrenta el Estado.
Los ministros de la Presidencia y de Hidrocarburos han defendido la normativa, argumentando que es esencial para dejar de perjudicar al Tesoro General del Estado debido a la compra de combustibles a precios superiores a los internacionales. El nuevo esquema implementa un precio escalonado, manteniendo el costo de Bs 9,80 para pequeños consumidores y transportistas.
El decreto clasifica a los consumidores en tres categorías según el volumen adquirido: aquellos que compran entre 120 y 5.000 litros mensuales, entre 5.000 y 19.900 litros, y los grandes consumidores que superan los 20.000 litros. La diferencia de precios provoca un fuerte malestar en el sector agropecuario, especialmente en Santa Cruz.
Reacciones del sector agropecuario
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) se opone de manera contundente a este decreto, considerándolo un trato discriminatorio hacia los productores. Su presidente, Klaus Frerking, advirtió que esta decisión podría incentivar el contrabando y la especulación en el mercado, argumentando que el agro solo consume el 16% del diésel nacional y no es responsable del desabastecimiento de alimentos.
Además, se planteó la posibilidad de adquirir etanol de producción nacional, exigiendo condiciones equitativas para todos los sectores económicos. A pesar de las críticas, los funcionarios del Gobierno invitaron a un diálogo para aclarar las inquietudes generadas por la normativa.
Reacciones de otros sectores
La Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas también mostró su descontento, exigiendo una reunión con el Gobierno para discutir los efectos de este decreto. El presidente de esta Federación, Wilson Alanoca, cuestionó la falta de consenso y la diferencia en los precios del diésel en el mercado.
Por su parte, la Confederación de Choferes de Bolivia alertó que si los precios de los combustibles impactan en los costos de la canasta familiar, revisarán sus tarifas. Asimismo, la Cámara de Industria de Cochabamba advirtió que el nuevo precio elevará los costos operativos en el sector formal, aunque lo consideraron necesario para sincerar la economía del país.
Finalmente, se mencionaron propuestas de diálogo para abordar el impacto de esta medida, con el objetivo de encontrar soluciones que beneficien tanto a los productores como a los consumidores, en medio de la crisis de abastecimiento que presenta el país.