El 22 de agosto de 2026, en La Asunta, miembros de las Federaciones de Varones y Mujeres se movilizaron hasta el río Boopi para hacer frente a lo que consideran explotación minera ilegal por parte de una compañía china.
Durante la manifestación, ocurrieron enfrentamientos entre los habitantes locales y los trabajadores de la empresa minera. Según un informe de Radio Yungas, la tensión fue palpable en el lugar.
Los líderes de la federación expresaron su firme oposición a las actividades mineras en su región, catalogándolas como ilegales y demandando la salida inmediata de la empresa involucrada.
Por otro lado, un grupo de residentes que se identifican como parte de La Asunta Río Seco, y que apoyan la minería, negaron haber realizado avasallamientos, argumentando que su solicitud se limita a la mejora de algunos terrenos para prevenir inundaciones.
Los conflictos se intensificaron, con reportes de personas heridas y la quema de vehículos y maquinaria asociada a la actividad minera por parte de algunos pobladores.
"Todos son ilegales, metan fuego" fue una de las expresiones escuchadas entre los presentes durante el enfrentamiento.
Finalmente, las autoridades policiales y fiscales llegaron al lugar para mediar entre las partes y comenzar las investigaciones pertinentes ante el estallido del conflicto.