El sábado, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia expresó su desacuerdo con la eliminación de la subvención estatal al diésel, que ahora se alineará con los precios internacionales. Los choferes exigen la anulación del Decreto Supremo 5716, y amenazan con reactivar acciones de protesta si no se hace.
Víctor Tarqui, líder del sector, manifestó que esta acción afecta gravemente tanto al transporte como a la economía de las familias. En su crítica, menciona que se solicitará al Gobierno que deje sin efecto el decreto en cuestión.
La negativa de los choferes surgió tras un anuncio del presidente Rodrigo Paz, quien comunicó la decisión de eliminar la subvención al diésel, señalando que el país debe optar entre continuar con la subvención o buscar un futuro más sostenible.
Tarqui argumentó que la eliminación de la subvención representa una traición al acuerdo anterior, donde el sector ya había aceptado la eliminación de subsidios a la gasolina y el diésel. Considera que esta medida es una "puñalada por la espalda" para los transportistas, que dependen de precios accesibles para operar.
El dirigente también advirtió que el impacto de esta decisión será directo, incrementando el costo de los pasajes en el transporte interdepartamental y provincial. Resaltó que la ausencia de la subvención afectará a la población al encarecer productos de primera necesidad.
Además, Tarqui expresó su descontento por la falta de atención a las demandas del sector, entre las que se incluyen el mantenimiento de carreteras y el acceso a créditos para asegurar la continuidad de los servicios de transporte público.
Finalmente, se convocó a un ampliado nacional de dirigentes para el lunes siguiente, donde se definirá la estrategia a seguir respecto a la situación. Tarqui dejó claro que, de no recibir una respuesta adecuada del Gobierno, no habrá otra opción que recurrir a bloqueos y medidas más drásticas.