El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, hizo un enérgico pronunciamiento respecto a las estructuras criminales que operan en Bolivia, afirmando que el Estado ha decidido dar un giro decisivo en su política de combate al narcotráfico tras dos décadas de su proliferación.
Oviedo enfatizó que el Gobierno enfrentará el narcoterrorismo y otros delitos sin ningún tipo de pactos o encubrimientos. En sus declaraciones, dejó claro que hay dos caminos: el de la legalidad y el desarrollo pacífico, o el del delito.
El ministro también señaló que se trabajará de la mano con quienes opten por la legalidad, buscando alternativas para mejorar la economía nacional. Sin embargo, advirtió que no habrá tregua para quienes elijan el camino del crimen.
Con el respaldo de agencias estadounidenses, de la Unión Europea y de países vecinos, se llevaron a cabo numerosas detenciones, destacando un esfuerzo significativo por parte de la Policía Boliviana en la lucha contra el narcotráfico.
Oviedo subrayó que las investigaciones sobre las organizaciones criminales desarticuladas siguen su curso, y que el Gobierno tiene la firme intención de erradicar las mafias que lucran con el narcotráfico.