Recientemente, dos chilenos fueron capturados en Tokio, Japón, después de que la policía japonesa confirmara que su intención al viajar era llevar a cabo robos. La investigación ha revelado que se encontraban involucrados en varios atracos millonarios en zonas exclusivas y en tiendas de artículos de lujo.
Los detenidos, entre ellos Boris Manzano de 33 años, confesaron que llegaron al país asiático con la creencia de que las penas por delitos como el robo eran poco severas. Esta idea, aparentemente infundada, fue el motor de su arriesgada travesía desde Chile.
Atracos significativos en Tokio
La policía ha documentado varios robos realizados por los chilenos. Uno de los incidentes más destacados ocurrió el 22 de agosto en el distrito de Ota, donde sustrajeron dinero en efectivo y relojes de lujo por un valor total de 8 millones de yenes, equivalentes a aproximadamente 49 millones de pesos chilenos.
Además, se les vincula a otro robo en una tienda del distrito de Nakano, donde se llevaron cuatro relojes de lujo que juntos suman alrededor de 200 millones de yenes, es decir, cerca de 1,2 millones de dólares estadounidenses. Tras estos delitos, los sospechosos intentaron huir hacia Osaka, donde fueron finalmente arrestados.
La investigación ha llevado a la policía a reflexionar sobre la motivación de los delincuentes. Los detenidos aseguraron que escucharon en Chile que "Japón tiene penas leves". No obstante, esta afirmación no refleja la complejidad del sistema judicial japonés, donde las sanciones dependen de diversos factores, incluidas las circunstancias del caso y las decisiones de los jueces.
Los dos chilenos enfrentarán ahora el proceso legal correspondiente en Japón, mientras continúa la indagación para determinar su posible implicación en otros robos. Este caso ha generado un gran interés, tanto por la distancia recorrida como por el alto valor de los bienes robados.