La mañana del 6 de agosto, la plaza 25 de Mayo en Sucre se convirtió en el escenario para la ceremonia de ofrenda floral en honor al 201 aniversario de la independencia de Bolivia. Sin embargo, el evento fue marcado por la notable ausencia del presidente Rodrigo Paz y del vicepresidente Edmand Lara, quienes son las principales figuras del Órgano Ejecutivo.
A pesar de la falta de las máximas autoridades, el acto protocolar no careció de representación gubernamental. Ministros de Estado, junto con los gobernadores de Pando, Beni, Oruro y Chuquisaca, se hicieron presentes para rendir homenaje a esta significativa fecha en la historia del país.
Además, se notó la inasistencia de otras altas autoridades estatales, como el presidente del Tribunal Supremo de Justicia y el fiscal general del Estado, lo que generó comentarios entre los asistentes.
La ausencia del presidente y del vicepresidente también fue evidente en el acto de izamiento de la bandera, que formaba parte de la agenda oficial celebrada en la capital, lo que dejó entrever una desconexión con las conmemoraciones patrias.