Las autoridades bolivianas, en conjunto con fuerzas de seguridad internacionales, detuvieron este martes a Angélica Saraiva de Sá, de 34 años, en Santa Cruz de la Sierra. Esta mujer, apodada ‘Angeliquinha’, es identificada como una de las líderes más notorias del grupo criminal brasileño Comando Vermelho y había estado evadiendo la justicia desde agosto de 2025, acumulando condenas que suman un total de 260 años.
La captura de ‘Angeliquinha’ fue posible gracias a una operación conjunta entre la Policía Boliviana y diversas fuerzas de seguridad de Brasil, como la Policía Judiciária Civil de Mato Grosso, Polinter, Dracco y GCCO. La mujer contaba con seis órdenes de aprehensión en su contra al momento de su detención.
Historia delictiva y condenas previas
La carrera criminal de Angélica dio un giro significativo cuando logró escapar de la Penitenciaría Femenina Ana Maria do Couto May en Cuiabá el 17 de agosto de 2025, junto a otra reclusa. Antes de su fuga, en marzo de 2025, fue condenada a 99 años y 11 meses de prisión por su implicación en el asesinato de cuatro trabajadores de Paraná, quienes fueron asesinados en Nova Monte Verde en 2022 tras ser erróneamente vinculados a una banda rival.
En marzo de 2026, el nombre de ‘Angeliquinha’ volvió a surgir en el contexto de la Operación Showdown, una investigación que desmanteló una red compleja dedicada al tráfico de drogas, lavado de dinero y juegos de azar ilegales, con un movimiento económico superior a 20 millones de reales en la región.
Como resultado de las operaciones policiales relacionadas con este caso, varios familiares y colaboradores de Angélica también fueron detenidos. Con su arresto en Bolivia, las autoridades de Brasil y Bolivia han comenzado los trámites necesarios para su extradición, asegurando que enfrente la justicia por sus crímenes en su país de origen.