Las federaciones únicas de trabajadores campesinos en seis departamentos bolivianos han dejado clara su postura frente a la situación actual, pidiendo al Gobierno que detenga las detenciones de líderes sociales y la criminalización de las protestas.
En su declaración, los campesinos expresaron preocupación por la reducción de disponibilidad de diésel, GLP y otros productos esenciales, advirtiendo que este desabastecimiento está poniendo en riesgo las actividades agrícolas como la siembra y la cosecha.
La escasez de divisas ha encarecido los insumos agrícolas provenientes del exterior, aumentando sus precios en un 30% o más, lo que afecta directamente la producción y la seguridad alimentaria en el país.
Ante esta crisis, las organizaciones campesinas han solicitado soluciones urgentes, incluyendo la posibilidad de importar combustible de manera directa y sin intermediarios, para garantizar un suministro estable.
Además, hicieron un llamado al Gobierno para que implemente políticas públicas que respalden el sector agrícola y a las Mipymes en todos los departamentos del país, así como un estricto respeto a la Constitución Política del Estado.