La defensa del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro ha elevado una nueva solicitud a la Corte Suprema con el objetivo de anular la condena de 27 años de prisión domiciliaria que enfrenta por su intento de golpe de Estado. Esta acción fue informada por fuentes judiciales.
La solicitud presentada el 25 de septiembre incluye una petición para la suspensión provisional de la pena, lo que permitiría a Bolsonaro recuperar su libertad temporalmente mientras se evalúa la nueva revisión.
Un día antes, el 24 de septiembre, los abogados de Bolsonaro habían solicitado la suspensión de la pena, pero decidieron retirar la petición por desacuerdos internos.
Argumentos de la defensa y cuestionamientos al proceso judicial
La defensa alega que en el proceso judicial se detectaron "diversas irregularidades" en la cadena de custodia de pruebas digitales, aunque no se sostiene que los archivos hayan sido modificados. Esto se refiere a la dificultad de verificar el origen y proceso de algunos datos presentados como evidencia.
Entre los elementos cuestionados se encuentran los mensajes de la aplicación Signal, que fueron obtenidos de los dispositivos del teniente coronel Mauro Cid, exedecán de Bolsonaro. La defensa destaca que algunas conversaciones fueron registradas mediante grabaciones de pantalla en lugar de una extracción técnica adecuada.
Adicionalmente, los abogados critican la falta de acceso a los archivos originales de Bolsonaro, lo que impide una verificación exhaustiva de las pruebas. También mencionan que el debate en el Supremo sobre otras investigaciones ha generado dudas sobre la validez del procedimiento.
La defensa de Bolsonaro hace referencia a las controversias que involucran al magistrado Alexandre de Moraes y a un exbanquero acusado de fraude. Señalan que las inexactitudes en el proceso podrían haber afectado las acusaciones que llevaron a la condena del expresidente.