Bolivia se encuentra ante el reto de establecer la sostenibilidad como pilar fundamental en su desarrollo, fomentando la colaboración entre el Estado, el sector privado y la comunidad. El propósito es dejar atrás iniciativas aisladas y adoptar una estrategia coordinada que facilite el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) hacia el año 2030.
En el marco de la tercera Cumbre Empresarial por los ODS, el viceministro de Planificación del Estado, José Luis Llanos, comunicó que el nuevo Plan Nacional de Desarrollo incluirá de manera explícita los indicadores de los ODS. Esta propuesta busca que las gobernaciones y municipios adapten sus planes a esta agenda global.
Prioridades del Gobierno y adaptación al cambio climático
Dentro de las prioridades del Gobierno se destacan la energía y la conectividad. Llanos advirtió sobre la inminente escasez de gas fósil a partir de 2028, sugiriendo una aceleración en la transición hacia energías renovables mediante inversiones tanto públicas como privadas. Además, resaltó la importancia de la Amazonía, no solo por su riqueza biológica, sino también por su potencial en la generación de recursos a través de mecanismos como el mercado de carbono.
La adaptación al cambio climático se identifica como una cuestión crucial en La Paz. El alcalde César Dockweiler mencionó la vulnerabilidad de la ciudad ante fenómenos climáticos, por lo que se planea fortalecer los sistemas de monitoreo y prevención, así como implementar medidas de economía circular y compostaje para reducir la presión sobre los rellenos sanitarios.
- Reforzar sistemas de monitoreo y prevención climática
- Implementar proyectos de economía circular y compostaje
- Instalar paneles solares en diversas infraestructuras
Desde el sector privado, la sostenibilidad es vista como una oportunidad para mejorar la eficiencia. Herbert Vargas, gerente general nacional de Embol, enfatizó que la economía circular requiere colaboración entre empresas, gobiernos y comunidades, destacando que el 40% de sus envases son retornables.
Asimismo, Julio Silva, de Fundares Santa Cruz, subrayó que una disminución en el consumo de energía, agua y materias primas puede resultar en ahorros significativos y mayor competitividad. También mencionó la presión creciente de los mercados internacionales por estándares ambientales más elevados.
En el ámbito de la industria cementera, Marcelo Morales de Itacamba, indicó que el sector enfrenta uno de los mayores desafíos por sus emisiones, representando aproximadamente el 8% de las emisiones globales. Para reducir su huella ambiental, la empresa está explorando innovaciones tecnológicas, como el coprocesamiento de neumáticos fuera de uso para generar energía.
En el sector minero, Alfredo Salles, de Sinchi Wayra, defendió una minería que respete el medio ambiente, destacando que sus operaciones reutilizan cerca del 80% del agua. Además, mencionó el impacto positivo en la generación de empleo local y el trabajo conjunto con las comunidades.
El sistema financiero también empieza a adoptar criterios de sostenibilidad. Verónica Gavilanes de BancoSol, destacó el avance de las finanzas sostenibles y el impacto social que generan. A través de su programa Avanza Mujer, han capacitado a 53.000 mujeres en educación financiera y herramientas digitales.
Desde PIL Bolivia, su gerente general, Daniel Aguilar, remarcó que la sostenibilidad debe involucrar toda la cadena de valor, asegurando también el acceso a alimentos nutritivos y asequibles para la población.
El diálogo sobre sostenibilidad también abarcó a las empresas estatales. Pablo Camacho informó que de 67 empresas estatales, 21 están en quiebra técnica. El Gobierno está considerando asociaciones público-privadas y, en ciertos casos, el cierre de empresas no viables.