Bolivia enfrenta desafíos para cumplir con el acuerdo del FMI

Luis Ojopi septiembre 18, 2026 3 min de lectura

El país ha iniciado un período crucial en su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde contarán con poco más de tres meses para adaptarse a las exigencias que implican reformas económicas significativas. Bolivia tiene como meta acceder a un total de $us 1.900 millones, aunque este monto no se entregará de una sola vez, sino que dependerá de la ejecución de diversos cambios y evaluaciones trimestrales.

Este programa, que tiene una duración de 36 meses, marca el regreso del país a un acuerdo plurianual con el FMI tras dos décadas. Entre sus objetivos figuran el ordenamiento de las cuentas públicas, el fortalecimiento de las reservas internacionales, la contención de la inflación y la reactivación del crecimiento económico.

Uno de los retos más significativos será la eliminación gradual de las subvenciones a los combustibles, programada para enero de 2027. Este ajuste implica que los precios de la gasolina y el diésel deberán reflejar sus costos reales, dejando de recibir apoyo del Tesoro y de empresas estatales. Se estima que el mantenimiento de esta subvención asciende a cerca de $us 60 millones semanales.

El viceministro de Tesoro y Crédito Público, Óscar Navarro, aseguró que se espera abolir esta subvención regresiva para finales de año. En este sentido, indicó que la medida podría afectar más a quienes cuentan con mayores recursos, y que los subsidios a servicios básicos y gas de garrafa no se eliminarán.

Durante un evento en la refinería Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, el presidente Rodrigo Paz anticipó decisiones difíciles por los cambios que se aproximan. "En los próximos días tendremos que decidir", manifestó, enfatizando que prefiere invertir en la mejora de las refinerías y en infraestructura antes que en subsidios a los combustibles.

El acuerdo con el FMI no solo busca mejorar la situación fiscal, también compromete al Gobierno a garantizar un apoyo social ampliado para los sectores vulnerables, con una inversión mínima de Bs 9.300 millones para asistencia social hasta diciembre de 2026. Además, se prevé la creación de un registro social unificado para identificar a las familias que recibirán compensaciones por los aumentos en los precios de los combustibles.

"Prefiero invertir en refinación que en subvención"

Para cumplir con las metas planteadas, el Gobierno deberá contener el gasto público, revisar las inversiones ineficientes y cerrar el financiamiento directo del Banco Central al sector público. Asimismo, se buscará avanzar hacia un tipo de cambio flexible y fortalecer la autonomía del Banco Central.

Finalmente, el éxito de este programa dependerá de la capacidad del Gobierno para implementar las reformas necesarias y al mismo tiempo proteger a las familias más vulnerables de los efectos de la eliminación de las subvenciones, evitando así un incremento en los niveles de pobreza.

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