Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, defendió a Héctor Francisco Huanca Gutiérrez, quien fue recientemente nombrado canciller de Bolivia. Aramayo descartó cualquier vínculo del nuevo ministro con el Movimiento Al Socialismo (MAS), a pesar de las afirmaciones de algunos analistas que cuestionaron su nombramiento.
Huanca, quien se desempeñó hasta el lunes en el Viceministerio de Gestión Consular e Institucional, fue posesionado por el presidente Rodrigo Paz como nuevo canciller. Con este cambio, Aramayo dejó la Cancillería para asumir su nueva función en la Presidencia.
El nuevo canciller tiene una extensa trayectoria en el ámbito público, habiendo trabajado en la Defensoría del Pueblo como consultor y en diversas funciones entre 2001 y 2011. Aramayo, en una entrevista con La Revista de UNITEL, enfatizó que Huanca no es un militante del MAS, argumentando que su experiencia con diferentes sectores no debería interpretarse como una cercanía política.
El exministro Oscar Ortiz comentó que Huanca tiene antecedentes laborales en la Defensoría del Pueblo, lo que, a su juicio, plantea un contexto complejo, ya que esa institución fue asociada con el MAS durante su gestión. Ortiz subrayó que, si se busca un cambio significativo en el actual gobierno, deberían reconsiderarse las vinculaciones pasadas de los funcionarios.
Aramayo respondió a estas críticas señalando que la trayectoria de Huanca en el Viceministerio demuestra su capacidad profesional, y pidió mayor seriedad en el análisis de su perfil. Afirmó que no se puede esperar que los funcionarios hayan permanecido inactivos durante años previos y que es necesario evaluar su labor de manera justa.
El ministro también destacó la experiencia de Huanca en situaciones complicadas, mencionando su actuación durante la guerra de Irán y su trabajo con los bolivianos en Chile, lo que refleja su habilidad y sensibilidad social. Aramayo concluyó que es fundamental evitar juicios superficiales sobre la trayectoria de los nuevos miembros del gabinete.