En la ciudad de Uruapan, un ataúd fue encontrado en la avenida Lázaro Cárdenas, cerca de la zona del aeropuerto, tras reportes de automovilistas que alertaron sobre su presencia. Esto ocurrió en México y provocó la intervención inmediata de las autoridades locales.
Al llegar al lugar, las autoridades inicialmente temieron que el féretro pudiera estar cargado de explosivos, lo que llevó a acordonar la zona y a restringir la circulación vehicular. Tras una revisión exhaustiva, se descartó cualquier riesgo, y al abrir el ataúd, se encontró el cuerpo sin vida de un hombre de aproximadamente 35 años.
Las primeras investigaciones forenses revelaron que el cadáver había sido embalsamado y presentaba lesiones en la cabeza y en el tórax. Hasta el momento, la identidad de la persona fallecida no ha sido confirmada y la Fiscalía Regional ha iniciado un proceso de investigación para esclarecer los hechos.
Según testigos citados en la investigación, un empleado de una funeraria recibió una llamada solicitando el traslado de un ataúd, prometiéndole una compensación económica. Al llegar al lugar indicado, se encontró con varios individuos encapuchados que le exigieron que transportara el ataúd. Posteriormente, bajo amenazas, recibió instrucciones para abandonar el féretro en la avenida Lázaro Cárdenas.