Las autoridades ucranianas, encabezadas por el presidente Volodímir Zelenski, han expresado su inquietud por la creciente colaboración militar entre Corea del Norte y Rusia. Según informes, se prevé que entre 30.000 y 50.000 soldados norcoreanos se desplieguen en Rusia, acompañados de lanzadores balísticos y hasta 120 misiles.
En este contexto, Ucrania ha solicitado apoyo de Corea del Sur, destacando que la llegada de más efectivos y armamento norcoreano podría aumentar la presión en los frentes de combate en su territorio. Zelenski ha denunciado la reciente utilización de misiles balísticos norcoreanos por parte de Rusia en ataques contra la ciudad de Zaporiyia.
Oleksí Melnik, analista de seguridad internacional en el Centro Razumkov de Kiev, advirtió que este refuerzo militar es perjudicial tanto para Ucrania como para la comunidad internacional. Aunque es probable que las tropas norcoreanas no se utilicen directamente en el conflicto ucraniano, su presencia fortalecería al Ejército ruso, que enfrenta dificultades por la falta de personal.
Desde finales de 2024, Corea del Norte ya había enviado soldados a Rusia, ayudando en la recuperación de posiciones en la región de Kursk luego de las incursiones ucranianas, a pesar de haber sufrido miles de bajas. Ahora, el incremento en el número de efectivos norcoreanos es parte de una estrategia rusa para lograr un avance significativo en el frente antes de que se cierre una ventana de oportunidad.
Además, Zelenski ha señalado que esta movilización coincide con el reclutamiento de "varios cientos de miles" de rusos tras las elecciones parlamentarias rusas en septiembre, lo que indica que el Kremlin busca aumentar su capacidad bélica antes de que la situación económica se vuelva insostenible.
La incorporación de soldados norcoreanos podría liberar a las fuerzas rusas que actualmente protegen las fronteras con Ucrania, permitiendo que se incorporen a operaciones ofensivas en el este de Ucrania. Sin embargo, algunos analistas, como Oleksandr Kovalenko, no descartan completamente la posibilidad de que los norcoreanos participen en combates directos, advirtiendo sobre su preparación y disciplina, lo que podría resultar problemático en el campo de batalla.
Con la llegada de misiles adicionales, Rusia podría planear ataques sostenidos durante meses, lo que intensificaría el terror que ejerce sobre Ucrania. Por otro lado, estas acciones también permitirían a Corea del Norte adquirir una experiencia valiosa en conflicto armado, que podría ser utilizada en futuras agresiones en la península de Corea.
Zelenski ha solicitado sistemas de defensa aérea de Corea del Sur, quien hasta ahora ha ofrecido solo asistencia no letal y humanitaria. Sin embargo, Melnik sugiere que existe la posibilidad de una cooperación más profunda entre Ucrania y Seúl, lo que podría beneficiar al sector de defensa surcoreano.