El pasado jueves, una coalición de distintas organizaciones de aficionados expresó su descontento hacia Gianni Infantino, presidente de la FIFA, demandando su renuncia. Esta exigencia surge tras su reciente propuesta fallida de apertura a inversionistas privados, así como la necesidad de una "reforma fundamental" dentro del organismo que rige el fútbol mundial.
Las agrupaciones, que representan a aficionados de Europa, África y América del Norte, junto a aproximadamente cuarenta asociaciones nacionales, publicaron un comunicado donde enfatizan que "el fútbol pertenece a quienes llenan los estadios y apoyan a sus equipos en las buenas y en las malas". En este sentido, consideran que la actitud de Infantino muestra una percepción errónea de su importancia en el deporte.
A través de una petición en Change.org, los firmantes claman por la dimisión de Infantino, argumentando que su reciente declaración sobre la creación de una sociedad comercial es el resultado de una serie de decisiones perjudiciales tomadas por el dirigente, quien se postula para otro mandato en las elecciones de FIFA programadas para el 18 de marzo de 2027.
Los aficionados critican que, desde su participación en la Superliga europea hasta su propuesta de un Mundial cada dos años, Infantino ha llevado a cabo una política de precios excesivos para el Mundial 2026 y ha cultivado una cultura de intimidación y abuso de poder, lo que, según ellos, representa una traición a su deber y al fútbol en general.
Sin embargo, más allá de la figura de Infantino, las organizaciones enfatizan que su destitución por sí sola no solucionará los problemas. Exigen una "transparencia total" en las decisiones críticas de la FIFA y una verdadera participación de todas las partes interesadas, así como mecanismos adecuados de supervisión.