Rurrenabaque enfrenta retos en su desarrollo turístico y ambiental

Luis Ojopi noviembre 1, 2026 2 min de lectura

Rurrenabaque, ubicada en el departamento del Beni, se considera una de las joyas turísticas de Bolivia gracias a su posición privilegiada y su biodiversidad. Sin embargo, el municipio enfrenta serios problemas con el suministro de combustible y la supervisión ambiental en sus áreas protegidas.

A pocos minutos de su plaza central, se encuentra la laguna Los Sauces, una zona protegida donde coexisten diversas especies de la fauna local, como capibaras, aves y reptiles, además del caimán negro.

"Estamos en una área protegida municipal llamada Los Sauces, donde podemos apreciar la riqueza y la naturaleza viva… Somos afortunados porque tenemos lugares como la laguna Los Sauces y la vertiente", comentó José Guzmán, un guía turístico de la región.

La economía de Rurrenabaque se basa principalmente en el turismo, la agricultura y la pesca, siendo esta última vital para la captura de especies como el sábalo, la palometa, el pintao y el paiche.

En términos de conectividad, Rurrenabaque está frente a San Buenaventura, en La Paz, unidas por un puente que cruza el río Beni, facilitando el transporte de bienes y pasajeros.

El transporte local se realiza en mototaxis, donde las tarifas oscilan entre 5 y 7 bolivianos dependiendo del destino. Sin embargo, los conductores enfrentan problemas debido a la escasez de carburantes, lo que ha generado largas filas y un costo elevado en el mercado informal, alcanzando hasta 200 bolivianos por 20 litros.

Retos en la Reserva Pilón Lajas

Cerca de Rurrenabaque se encuentra la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, creada en 1992, que abarca aproximadamente 400.000 hectáreas en los departamentos de Beni y La Paz.

El director de esta reserva, Álvaro Segovia, indicó que este espacio tiene un doble estatus ya que incluye territorios indígenas. En la reserva habitan 23 comunidades de las etnias Tsimane, Mosetén y Tacana, quienes participan en la conservación del área.

Sin embargo, la Reserva enfrenta múltiples presiones como incendios forestales, minería y pesca ilegal. Actualmente, solo hay 12 guardaparques trabajando en una extensión tan vasta, lo que es considerado insuficiente para garantizar su protección.

La conservación del medio ambiente en Rurrenabaque y su entorno es crucial para el desarrollo sostenible de la comunidad y la salvaguarda de la biodiversidad regional.

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