El analista Gonzalo Chávez ha expresado su preocupación sobre el Presupuesto General del Estado (PGE) 2027, argumentando que no se encuentra orientado a resolver la crisis económica que vive Bolivia. En una reciente entrevista, subrayó que este presupuesto es deficiente en cuanto a la inversión pública y presenta un déficit fiscal elevado.
Chávez advirtió que el PGE no incluye las medidas clave que Bolivia se comprometió a implementar frente al Fondo Monetario Internacional (FMI), como la eliminación de la subvención a los combustibles. Además, destacó que el presupuesto refleja una mayor austeridad en varios sectores y una falta de correlación entre los ingresos proyectados y las necesidades del país.
Cifras preocupantes para el futuro económico
Entre los datos que el economista cuestiona se encuentra la proyección del precio del petróleo, que se estima entre 67 y 68 dólares por barril, una cifra que contrasta con los precios actuales en el mercado internacional, que rondan los 100 dólares. Asimismo, el PGE prevé una inflación del 10,7% y anticipa un decrecimiento de la economía del 1,5% para 2027.
Respecto al déficit fiscal, se estima que disminuya del 9% al 6,7% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, Chávez considera que esto no soluciona el problema principal: la falta de alineación del presupuesto con los compromisos adquiridos con el FMI, que incluyen la asignación de 11.000 millones de bolivianos para subsidios.
"Todo eso desgasta la reputación, la credibilidad y la confianza de las políticas macroeconómicas. (El Gobierno) dice que va a hacer una cosa, firma un acuerdo, después no lo hace por otras razones", comentó Chávez, resaltando la importancia de respetar los compromisos internacionales.
Finalmente, el economista recordó que el FMI ha prometido un total de 1.900 millones de dólares a Bolivia, distribuidos en once desembolsos, de los cuales apenas uno ha sido efectivamente realizado, por un monto de 211 millones de dólares.