El Censo Agropecuario 2026, que se lleva a cabo en Bolivia, tiene como objetivo recopilar información vital directamente de los productores. Este proceso se realiza sin que los agricultores deban presentar documentación de propiedad ni cumplir con trámites administrativos previos.
Cuando un empadronador llegue a una Unidad de Producción Agropecuaria (UPA), iniciará una breve entrevista presencial. Este funcionario, que estará debidamente acreditado, requerirá solo unos minutos del productor para completar un cuestionario digital que facilitará la recolección de datos.
Aspectos a abordar en la entrevista
- Especies agrícolas sembradas o cosechadas en la última campaña
- Hectáreas utilizadas en la producción
- Número de animales en la propiedad
- Uso de sistemas de riego
- Tenencia de maquinaria e implementos agrícolas
- Métodos de fertilización
- Destino de la producción (autoconsumo o venta)
Además, el censo también recogerá información sobre los desafíos que enfrentan los productores, incluyendo problemas climáticos y técnicos que puedan afectar su labor.
Los datos serán ingresados directamente en una tableta por el empadronador, quien se encargará de transmitir la información al Instituto Nacional de Estadística (INE) de forma remota, asegurando así la modernización del proceso de recolección de datos.
Una vez concluida la entrevista, el empadronador revisará brevemente la información recopilada para asegurar su exactitud y agradecerá al productor por su colaboración. Este procedimiento está diseñado para ser eficiente y no interrumpir las actividades cotidianas del campo, con una duración máxima estimada de una hora.
Es importante destacar que durante la entrevista, el empadronador no pedirá documentos de propiedad ni cobrará por el registro de información. Su única función será recoger los datos proporcionados por el productor, contribuyendo a una mejor comprensión de las características y condiciones del agro en Bolivia.