La regulación de las fintech en Bolivia ha comenzado a estructurarse con la intervención de la ASFI, que ha dado a conocer la incorporación de 36 empresas al proceso de regulación y supervisión destinado a normar los nuevos servicios financieros digitales.
Según el informe emitido el 21 de octubre, 23 de estas empresas ya han obtenido el Certificado de Adecuación, mientras que otras 13 han conseguido la No Objeción necesaria para iniciar su constitución. Sin embargo, estas etapas no equivalen a una licencia definitiva para operar.
Entre las fintech que están avanzando en este nuevo marco regulatorio se encuentra Takenos, una plataforma que facilita la gestión de pagos internacionales. Esta empresa ha completado su proceso de constitución en el país y sigue avanzando en la obtención de su licencia para operar.
Los cambios regulatorios comenzaron en junio de 2024, cuando el Banco Central eliminó las restricciones al uso de canales electrónicos para la compra y venta de activos virtuales. Posteriormente, en 2025, se implementaron nuevas normativas para las fintech.
El desafío actual para la ASFI es consolidar la supervisión del sector, garantizando la seguridad de las transacciones y protegiendo a los usuarios en un mercado que continúa creciendo. La ASFI aconseja a los ciudadanos verificar la situación de cada proveedor antes de contratar sus servicios digitales.