El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, se pronunció en contra del Decreto Supremo 5755, que facilita la importación de gas natural y gas natural licuado. Lara exigió al Gobierno que informe a la población sobre la cantidad de gas que aún posee el país.
Lara enfatizó que es necesario que el presidente y sus ministros revelen la realidad sobre las reservas de gas, evitando tanto el pánico como la desinformación. "No se laven las manos; la responsabilidad de garantizar el suministro de energía recae en el Estado boliviano", afirmó el vicepresidente.
Preocupaciones sobre el impacto económico
Asimismo, el vicepresidente cuestionó las medidas que se implementarán para proteger a los pequeños productores de gas y para evitar que las tarifas eléctricas se vuelvan inalcanzables. Considera que la importación de gas impactará negativamente en los precios de productos básicos.
Lara advirtió que el costo del gas importado será elevado, ya que se comprará a precios internacionales y en dólares. Esto, según él, repercutirá en el aumento de los precios de alimentos, fertilizantes y otros productos, encareciendo la canasta familiar de los bolivianos.
Finalmente, el vicepresidente subrayó que esta situación podría también afectar el tipo de cambio del dólar, lo que generaría un efecto inflacionario que impactaría en los artículos de primera necesidad.