Durante un evento por su cumpleaños, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, comentó que "quien no debe, no teme". Con estas palabras, Lula se refirió a Flávio Bolsonaro, quien ha abandonado Brasil de manera discreta y ha viajado a Estados Unidos.
Lula expresó su pesar por la decisión de Flávio de salir del país, manifestando que el exsenador podría haber permanecido en Brasil para demostrar su inocencia ante las acusaciones que enfrenta.
A medida que la situación se desarrolla, se informa que la actual ubicación de Flávio Bolsonaro es desconocida, aunque diversos medios brasileños sugieren que su fuga fue planificada desde Estados Unidos, donde se le podría ofrecer asilo.
Simón Levy, un abogado y empresario cercano a Donald Trump, confirmó a través de la red X que Flávio ha llegado a Estados Unidos. Según Levy, la operación que facilitó su traslado fue orquestada por el senador Marcos Rubio, quien ocupa un cargo relevante en el gobierno estadounidense.
La sombra de las acusaciones
La situación de Flávio Bolsonaro se enmarca en un contexto de acusaciones graves que han afectado a varios miembros de su familia, incluyendo a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. La huida del exsenador ha suscitado un intenso debate sobre la justicia y la política en Brasil.
Las declaraciones de Lula resaltan la percepción de que aquellos que huyen suelen tener algo que ocultar, lo que añade un nuevo capítulo a la tensa relación entre los dos exponentes de la política brasileña.