El fiscal general interino, José Armando Urioste, comunicó en Santa Cruz la destitución de los fiscales Félix Gerardo Balderas Arteaga y Julio César Porras Velarde. Esta decisión se produce tras la publicación de una nueva lista del Gobierno de Estados Unidos, que incluye a 40 ciudadanos bolivianos a quienes se les ha restringido la visa.
Urioste justificó la remoción de estos funcionarios en base a investigaciones internas que ya se estaban realizando antes de la publicación de la lista por parte de Washington. Destacó que su despacho actuó en concordancia con la información existente sobre ambos fiscales.
El fiscal general precisó que aún no se ha notificado a Balderas y Porras con las resoluciones correspondientes, ya que los documentos están en proceso de envío. No obstante, ambos quedan apartados del Ministerio Público.
En relación a una posible investigación, Urioste indicó que los fiscales podrían ser sometidos a indagaciones si surgen pruebas que lo justifiquen. Asimismo, pidió no estigmatizar a aquellos que aparecen en la lista de restricciones de visa, aclarándose que esto no implica una condena automática.
Félix Balderas, uno de los fiscales destituidos, manifestó no tener conocimiento sobre los motivos detrás de la restricción de su visa, la cual fue emitida en 2016 y renovada en junio de este año, con validez hasta 2026. Expresó su disposición para colaborar en cualquier investigación que se lleve a cabo.
Contexto de corrupción y sanciones
La remoción de estos fiscales se da en el marco del anuncio del Gobierno de Estados Unidos, que impuso restricciones de visado a 40 ciudadanos bolivianos, incluyendo 15 exautoridades, como el exfiscal general Juan Lanchipa y el exjefe de la lucha antidrogas, Freddy Bismarck, entre otros.
El Departamento de Estado de EE.UU. fundamentó estas restricciones en el Escudo de las Américas, buscando sancionar a quienes comprometen la democracia a través de la corrupción o el narcotráfico.
Urioste concluyó que la situación actual deja una imagen negativa de Bolivia a nivel internacional, pero también representa una oportunidad para destapar la corrupción existente, lo que él considera un avance positivo para el país.