Paola Aguirre, quien ejerce funciones como gobernadora de Santa Cruz, ha manifestado su inquietud ante el aumento del reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales. Según Aguirre, muchos adolescentes están siendo atraídos hacia el narcotráfico, viéndolo como una opción viable para obtener dinero y alcanzar el éxito rápidamente.
La gobernadora enfatizó la necesidad de mejorar las campañas de concienciación en las escuelas, solicitando la colaboración de las familias para vigilar las amistades y ambientes en los que se mueven sus hijos. Aguirre subrayó que la prevención del delito no debe ser únicamente responsabilidad de las fuerzas del orden, sino que requiere un esfuerzo conjunto entre la familia y la comunidad.
Conforme a datos del Consejo de Seguridad Ciudadana, Santa Cruz cuenta con más de 5.000 efectivos policiales. Aguirre indicó que abordará con el ministro de Gobierno la necesidad de incrementar tanto el personal policial como los recursos disponibles para combatir la inseguridad en la región.
Esta problemática, que afecta a la juventud, exige un enfoque integral que incluya la educación en valores y un acompañamiento adecuado para orientar a los adolescentes, como parte de una estrategia más amplia para frenar el avance de las organizaciones criminales en la sociedad.
La situación actual en Santa Cruz refleja una preocupación creciente en la sociedad boliviana sobre el impacto del narcotráfico y las organizaciones delictivas, que buscan desviar a los jóvenes de caminos constructivos.