La alianza opositora Libre se encuentra en medio de una fractura significativa, marcada por acusaciones de transfugio y desacuerdos sobre la dirección del partido. Este conflicto ha surgido en el contexto de la elección de jefaturas de bancada en las cámaras de Diputados y Senadores para el periodo legislativo 2026-2027.
Por un lado, se encuentran los legisladores leales a Jorge Tuto Quiroga, quienes han tomado decisiones sobre las jefaturas de bancada. Elegieron a José Sánchez como líder del Senado y a Lissa Claros para la jefatura en Diputados. Sin embargo, esta elección ha generado críticas y fue rechazada por otros miembros de la Asamblea.
Los legisladores del partido Demócratas y del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), que ingresaron a la Asamblea en alianza con Libre, han ratificado al diputado Rafael López como jefe de bancada en Diputados. Argumentan que la elección de Lissa Claros no se realizó conforme a los reglamentos establecidos.
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, ha manifestado su descontento con la situación, criticando a aquellos políticos que, a su juicio, traicionan la voluntad del electorado en busca de poder. Velasco, quien también es vicepresidente de Libre, enfatizó que su ingreso a la política fue precisamente para combatir las prácticas de la vieja política.
¿Cómo puede haber personajes de quinta que se aferran desesperadamente a un cargo cuando ya no representan ni los principios ni la voluntad de quienes los eligieron?