El Ejecutivo brasileño, liderado por Luiz Inácio Lula da Silva, ha modificado el calendario de pagos del programa social Bolsa Familia, permitiendo así que los beneficiarios reciban los fondos antes de la crucial segunda vuelta electoral. Esta decisión ha suscitado un nuevo debate sobre el uso de programas sociales en el contexto de la campaña política.
El cambio en la programación de pagos, que originalmente preveía el desembolso de octubre después de las elecciones, fue defendido por el Gobierno como una medida para enfrentar los riesgos asociados al fenómeno climático conocido como El Niño. Así lo indicó una reciente ordenanza del Ministerio de Desarrollo.
"No voy a dejar de dar un beneficio que puedo dar porque hay elecciones"
El programa Bolsa Familia fue implementado en 2003 durante el primer mandato de Lula y se ha convertido en un pilar de la asistencia social en Brasil, proporcionando transferencias monetarias a familias de bajos ingresos que deben cumplir con ciertos requisitos, como la asistencia escolar de sus hijos y la atención a la salud.
Este programa tiene un impacto significativo en las regiones más vulnerables del país, particularmente en el noreste de Brasil, donde muchas familias dependen de esta ayuda económica.
El adelanto en los pagos se da en un momento delicado de la campaña electoral y se suma a otras iniciativas propuestas por Lula, como alivios de deudas para pequeños emprendedores y beneficios relacionados con la educación y el transporte.
Este tipo de medidas evocan acciones similares del ex presidente Jair Bolsonaro, quien también adelantó los pagos de programas sociales antes de la segunda vuelta electoral en 2022. La controversia en torno a la continuidad de Bolsa Familia también ha sido un punto importante en la discusión política, con acusaciones de que el entorno de Flávio Bolsonaro pretende eliminar el programa.
En un reciente debate electoral, el senador Camilo Santana, que coordina el equipo de Lula, advirtió sobre los intentos de poner fin al programa bajo una futura administración de Bolsonaro. Sin embargo, Flávio Bolsonaro desmintió tal afirmación y aseguró que el beneficio sería "garantizado" en su eventual gobierno.