La complejidad de la relación entre inflación y pobreza fue abordada por el director de la Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez. En una reciente entrevista, afirmó que el aumento de los precios de la canasta básica impacta severamente en los sectores más vulnerables de la población boliviana.
Núñez destacó que, en los hogares de bajos ingresos, hasta un 60% del presupuesto mensual se destina a la compra de alimentos. Este hecho subraya la gravedad de la situación, ya que cualquier incremento en el precio de estos productos repercute directamente en la economía familiar.
"Un alza de cualquiera de estos productos está afectando gravemente su economía familiar, ese es el tema que hoy nos debe poner en grave preocupación".
De acuerdo a un estudio reciente de Jubileo, la pobreza moderada afecta a un 44% de la población, lo que se traduce en unos 5,5 millones de personas. En tanto, la pobreza extrema alcanza al 17,5%, equivalentes a 2,2 millones de bolivianos. En total, 7,7 millones de personas se encuentran en situación de pobreza.
La necesidad de actualizar datos del IPC.
El director de Jubileo hizo un llamado al Instituto Nacional de Estadística (INE) para que se actualicen los datos referentes al Índice de Precios al Consumidor. Según Núñez, la cifra actual de inflación acumulada del 3,88% no refleja la realidad que viven muchas familias bolivianas.
Adicionalmente, enfatizó la importancia de realizar una nueva Encuesta de Presupuestos Familiares, que permita obtener datos más precisos y realistas. Asimismo, señaló que es crucial identificar a los sectores más vulnerables para enfocar las políticas públicas adecuadamente.
Núñez también hizo hincapié en la calidad de los alimentos que están disponibles para las familias, mencionando que existe un aumento en la compra de productos de baja calidad nutricional. Esto representa un riesgo para la seguridad alimentaria y el bienestar de la población.