Cristiano Ronaldo, capitán de la selección de Portugal, ha recibido una sanción de 30 días de suspensión y una multa de 255 euros. Esta medida se debe a su decisión de abandonar la concentración del equipo nacional, algo que ocurrió tras desacuerdos con el entrenador Jorge Jesus.
La sanción impuesta es la mínima contemplada por el reglamento de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF). En casos de abandono de la concentración, las penas pueden variar entre uno y seis meses, aunque en este caso la duración máxima se reduce a tres meses dado que el jugador ha admitido su responsabilidad en la situación.
Cristiano Ronaldo quedó automáticamente suspendido desde el 30 de septiembre, fecha en la que decidió salir de la concentración. Hasta el momento, el futbolista ha cumplido 19 días de la sanción, restando solo 11 días para completar el período total de suspensión.