Las recientes restricciones de Argentina sobre el ingreso de productos desde Bolivia han comenzado a tener un efecto negativo en los comerciantes informales y en aquellos trabajadores que viven del intercambio fronterizo en el sur del país.
Según información de medios locales, estas nuevas regulaciones limitan el ingreso a un máximo de 150 dólares y 10 kilogramos, estableciendo condiciones que complican las actividades de muchas familias dedicadas a la compra y venta de mercancías.
En la localidad de Yacuiba, los conocidos bagayeros han expresado su preocupación por el impacto que estas restricciones podrían tener en sus ingresos, advirtiendo que más de mil familias dependen de esta actividad comercial.
Los comerciantes también temen que el encarecimiento de productos esenciales, como la harina, se convierta en una realidad si estas complicaciones en el transporte de mercancías persisten.
Ante esta situación, los sectores afectados están solicitando la evaluación de alternativas que les permitan sostener el comercio legal y salvaguardar sus fuentes de empleo, mientras se ajustan a las nuevas normativas del lado argentino.