El puente binacional Guayaramerín–Guajará-Mirim será una importante infraestructura que permitirá a Bolivia establecer una ruta comercial directa hacia Brasil y facilitará el acceso a los mercados del Atlántico. Esta obra es esperada con gran optimismo por las autoridades locales.
Hermes Vargas Ribera, alcalde de Guayaramerín, destacó que el puente no solo mejorará la conexión comercial entre Bolivia y Brasil, sino que también beneficiará a otras regiones del país al vincular Guayaramerín con Riberalta y otras rutas internas.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, visitará Guayaramerín el próximo mes para dar inicio a la construcción del puente. Se estima que la estructura tendrá una longitud aproximada de 1,2 kilómetros, con una inversión de 464 millones de reales por parte de Brasil, mientras que Bolivia se encargará de construir los accesos de 18 kilómetros para conectar la estructura con la carretera Guayaramerín–Riberalta.
Vargas también mencionó que esta infraestructura facilitará el ingreso de productos bolivianos a Brasil, permitiendo su acceso a los puertos del Atlántico y, a su vez, facilitará la importación de mercancías brasileñas hacia Bolivia y su posterior distribución hacia el Océano Pacífico.
El alcalde considera que el puente se convertirá en un punto estratégico que ampliará los mercados de producción boliviana, lo que resulta crucial para el desarrollo de la actividad comercial y turística en la región amazónica, que ha esperado esta conexión durante mucho tiempo.
"Ya estamos trabajando Guayaramerín, Riberalta, Guajará-Mirim, Puerto Velho y Manaos para poder llegar al Atlántico".
Este nuevo puente no solo representa una mejora en la infraestructura de transporte, sino que también simboliza la unión y colaboración entre Bolivia y Brasil, prometiendo un futuro más dinámico para el comercio y el intercambio cultural en la región.