La selección nacional de fútbol de Bolivia ha finalizado la reciente jornada de amistosos con un balance negativo. La Verde sufrió dos derrotas significativas, primero contra Paraguay y posteriormente contra Argentina, lo que se ha traducido en un descenso en el ranking FIFA.
En el primer amistoso, que tuvo lugar en Washington, Estados Unidos, Bolivia fue derrotada 2-0 por Paraguay. Posteriormente, en Córdoba, Argentina, la situación empeoró al caer por 4-0 ante la selección local.
Además de estas dos caídas, la selección boliviana tenía programado un tercer partido contra Gambia, que debía realizarse el 4 de octubre en Santa Cruz. Sin embargo, este encuentro fue cancelado por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), debido a lo que se denunció como un incumplimiento de contrato por parte del rival.
Como resultado de estas actuaciones, Bolivia ha descendido un puesto en el ranking FIFA, ahora ocupando el lugar 78 en la última actualización, tras haber estado en el puesto 77 desde la publicación anterior después del Mundial.
Este descenso en la clasificación también se suma a las malas experiencias anteriores del equipo, que ya había sufrido derrotas en amistosos frente a Argelia y Escocia antes de la Copa del Mundo.
La situación actual de la selección boliviana plantea interrogantes sobre su desempeño y preparación de cara a futuros compromisos internacionales, en un contexto donde el fútbol boliviano busca mantenerse competitivo en el ámbito mundial.