El miércoles pasado, la ciudad de Montero, en el departamento de Santa Cruz, perdió a uno de sus más grandes representantes en el ámbito musical, Froilán Arias Soleto, quien falleció a la edad de 87 años. Su muerte representa el cierre de un capítulo significativo para la cultura cruceña, dado que era el último miembro sobreviviente del reconocido grupo folclórico ‘Los Gambeteros de Montero’.
Entre los años 1972 y 1980, ‘Los Gambeteros de Montero’ alcanzaron su mayor popularidad, llevando sus melodías a un amplio público. En esta agrupación, la mandolina de Arias fue fundamental, dándole un carácter único a sus presentaciones que dejaron huella en varias generaciones.
La influencia de la banda no se limitó a su región, ya que sus canciones resonaron más allá de las fronteras cruceñas, consolidando su lugar como un símbolo del folclore camba en Bolivia. Su música fue un vehículo de identidad cultural que sigue viva en la memoria colectiva del pueblo cruceño.
Reconocimiento póstumo a su legado cultural
En reconocimiento a su trayectoria, el año pasado el municipio de Montero homenajeó a Froilán Arias Soleto, incluyéndolo en un evento que celebraba a músicos destacados de la región. Este acto conmemorativo, apoyado también por el Comité Cívico de Montero, subraya el impacto duradero de su obra en la cultura local y en la historia musical de Bolivia.