Desde la ciudad de Trinidad, en Beni, se dio inicio oficialmente al Censo Agropecuario 2026, un esfuerzo estatístico que tiene como objetivo recopilar información sobre la producción agropecuaria en Bolivia, luego de 13 años sin actualizaciones. Este censo movilizará a 7.532 personas y se espera cubrir más de 900.000 unidades productivas en el territorio nacional.
El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Jorge Akamine, subrayó la importancia de esta operación, calificada como una de las más relevantes de la década. El último censo se realizó en 2013, y es crucial actualizar la información para entender mejor la realidad productiva del país y responder a preguntas sobre qué, dónde y cómo se produce.
Metodología del censo y uso de tecnología
La recolección de datos se llevará a cabo durante 45 días a través de brigadas que visitarán diversas comunidades y zonas productivas. Akamine estimó que el operativo concluirá en la segunda semana de diciembre. Una de las innovaciones será el uso de dispositivos digitales, como tablets, lo que marcará el primer censo agropecuario completamente digital en el país.
El presidente Rodrigo Paz aseguró que los censistas están debidamente capacitados para llevar a cabo esta tarea, y que incluso se les ha proporcionado equipo como sacos de dormir para garantizar su seguridad durante el trabajo de campo.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Andrés Morales, añadió que la nueva modalidad de recolección de datos permitirá obtener información más precisa, lo cual es vital para la planificación económica. El censo abordará aspectos como el uso de tierras, cultivos, actividades pecuarias, infraestructura, tecnología y las condiciones laborales de los productores.
Resultados y su impacto en políticas públicas
Morales aclaró que los resultados del censo no resolverán por sí mismos las problemáticas del sector agropecuario, sino que servirán como base de datos para el diseño y evaluación de políticas públicas. Resaltó que el éxito del operativo dependerá de cómo se utilicen estos datos en la planificación y priorización de inversiones.
Se garantizó que la información recolectada estará protegida por el secreto estadístico y solo se empleará con fines estadísticos y de planificación. Akamine destacó la importancia de recuperar la confianza de la población en el INE y solicitó la colaboración de todos los sectores en este proceso.
En el evento, el gobernador del Beni, Jesús Égüez, enfatizó que los resultados del censo son esenciales para dirigir la inversión pública hacia el fortalecimiento de la infraestructura productiva y la mejora de sistemas de riego y asistencia técnica. Además, subrayó la capacidad del departamento para aumentar su producción agropecuaria si cuenta con el apoyo necesario.
El censo incluirá a una diversidad de productores, desde pequeños hasta grandes, abarcando también a comunidades indígenas y campesinas, con la finalidad de obtener un panorama completo sobre la estructura productiva nacional.