Al final del día, es común que la vida cotidiana deje su huella en nuestros hogares, manifestándose en ropa desordenada, platos sin lavar y mesas repletas de documentos. Para enfrentar esta situación habitual, expertos en organización han propuesto una técnica conocida como ‘rutina de cierre’, que implica dedicar solo 15 minutos cada noche a reorganizar las áreas más utilizadas de la casa, tal como señala el portal Infobae.
Un método eficiente inspirado en la hostelería
Este método se inspira en las prácticas implementadas en la industria hotelera, las cuales se utilizan para preparar los espacios antes de cerrar el establecimiento. Para que esta rutina sea sostenible y no resulte agotadora, se recomienda seguir una serie de pasos sencillos.
- 5 minutos para limpiar la cocina
- 4 minutos para devolver objetos a su lugar
- 3 minutos para organizar la sala de estar
- 2 minutos para arreglar la ropa
- 1 minuto para preparar las cosas del día siguiente
La clave de esta rutina es la temporalidad. Al establecer un tiempo específico para cada tarea, se logra finalizar cuando suena la alarma, sin necesidad de buscar una perfección extrema. Este pequeño esfuerzo nocturno ayuda a prevenir la acumulación de desorden durante la semana, transformando la forma en que se inicia cada jornada.