El 5 de octubre de 2026, efectivos de la Policía Boliviana, junto al Comando Estratégico de Operaciones (CEO) Amazónico de las Fuerzas Armadas, fueron enviados a la carretera que conduce a Porvenir, anticipando intentos de bloqueo por parte de algunos sectores de la población.
El comandante de la Policía en Pando, Mauricio Laguna, manifestó que esta acción se lleva a cabo en cumplimiento del estado de excepción, asegurando que el despliegue ocurrió en horas de la madrugada en cooperación con el CEO pandino.
Marcelo Pericón, comandante del CEO Amazónico, detalló que el objetivo principal de esta movilización es "impedir que se interrumpa esta vital vía de comunicación hacia la ciudad de Cobija", subrayando la importancia de mantener el flujo vehicular en la región.
El alcalde de Cobija, Diego Suárez, también recordó a los ciudadanos sobre la vigencia del estado de excepción, instando a la población a respetar las disposiciones establecidas.
Este despliegue se produce en un contexto de tensiones sociales, donde la autoridad busca garantizar la seguridad y el orden público en Pando, una región con una rica herencia cultural e indígena que enfrenta desafíos significativos.