La postura del Gobierno de Estados Unidos se ha visto reflejada en la decisión del Departamento de Estado, que ha desestimado un recurso presentado por Nicolás Maduro, al no considerarlo como el legítimo presidente de Venezuela. Esta misma evaluación se aplica a su esposa, Cilia Flores, quien fue detenida durante un asalto militar estadounidense en Caracas el 3 de enero.
Según la Fiscalía, esta decisión responde a que Maduro no es reconocido como presidente desde 2019, tras las controvertidas elecciones de 2018. El abogado venezolano Nizar El Fakih, quien sigue el caso, afirmó que las autoridades estadounidenses se basan en la naturaleza de las elecciones para tomar esta postura.
El juez Alvin Hellerstein ha sido instado por la Fiscalía a continuar con el proceso judicial que se lleva a cabo en Nueva York, donde se les acusa a Maduro y Flores de delitos de narcoterrorismo y narcotráfico. Los cargos fueron presentados en 2020, y se argumenta que ambos intentaron evadir la ley venezolana al participar en actividades ilegales.
Ambos acusados se encuentran actualmente en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, tras ser capturados en el Palacio de Miraflores, en un operativo que dejó más de un centenar de muertos. Desde su detención, Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta, ha asumido la presidencia interina de Venezuela.
A pesar de las críticas hacia la intervención estadounidense, Delcy Rodríguez ha mostrado apertura para establecer un nuevo canal de diálogo y cooperación con Estados Unidos, un hecho que podría marcar un cambio en las relaciones entre ambos países.
No reconocemos a Maduro Moros como presidente de Venezuela o a Flores de Maduro como primera dama desde el 2019.