Un jet privado, que cubría la ruta entre las islas Bermudas y la ciudad de Boston, ha desaparecido misteriosamente en las aguas cercanas a Nantucket, Massachusetts. La aeronave, que se usaba como ambulancia aérea, dejó de comunicarse con las autoridades en un punto crítico de su trayecto.
A bordo del Gulfstream viajaban seis personas: dos médicos, dos pilotos y dos ciudadanos de Bermudas, según información proporcionada por la empresa a The Canadian Press. El vuelo estaba programado para aterrizar en el aeropuerto de Boston a la 1:25 de la madrugada, pero ocurrió un descenso alarmante justo antes de la hora prevista.
Los datos disponibles en FlightAware indican que la aeronave descendió de 23,500 pies (7,160 metros) a 11,000 pies (3,300 metros) en un lapso de aproximadamente tres minutos, lo que generó preocupación en los controladores aéreos. Esta pérdida de altitud ocurrió a unos 20 minutos de su aterrizaje programado.
Tras la pérdida del contacto, se inició un operativo de búsqueda por aire y mar en la zona del océano donde se había perdido la señal. Además, se han filtrado comunicaciones entre la tripulación y un controlador aéreo, donde el controlador indagó si se estaba declarando una emergencia, pero no recibió respuesta satisfactoria.
David Burt, el primer ministro de Bermudas, manifestó su preocupación por el incidente y aseguró que sus pensamientos y oraciones están con los seis miembros de la tripulación y sus familias durante este difícil momento.