La discusión sobre el Escudo de las Américas ha resurgido en Perú, donde destacados líderes políticos y juristas han manifestado su preocupación respecto a la falta de control legislativo sobre este acuerdo internacional, que fue impulsado por Estados Unidos. La ex legisladora Patricia Donayre ha subrayado la importancia de que el Parlamento evalúe este compromiso, dado los serios compromisos que implica para la nación.
Donayre, junto con el ex ministro de Defensa Jorge Nieto, sostiene que el acuerdo no puede ser considerado solo un compromiso político, ya que su contenido abarca temas de defensa, comercio e inversiones que afectan directamente la soberanía del país. Esto plantea la pregunta de si la presidencia puede comprometer al Estado sin el consentimiento del Congreso.
La postura del Gobierno
Desde el Gobierno, el canciller Carlos Espá y miembros de la bancada oficialista defienden que el Escudo de las Américas, al ser un compromiso político, no necesita ser aprobado por el Parlamento. Sin embargo, esto ha sido cuestionado por varios sectores que consideran esencial que cualquier acuerdo que implique la intervención de tropas extranjeras sea revisado por el Congreso antes de su implementación.
Nieto ha compartido su desconfianza hacia el Escudo de las Américas, indicando que el acuerdo trasciende lo verbal y se convierte en un pacto que incluye aspectos de seguridad, defensa y gestión de recursos estratégicos. Por lo tanto, considera que es indispensable que el Congreso tenga voz en este asunto, dado que compromete gravemente al país.
Cuando están en juego la soberanía, la defensa y los recursos estratégicos del país, la voluntad presidencial no basta, por sí sola, para obligar jurídicamente al Estado.
Además, Donayre ha enfatizado que el proyecto, aunque presentado como una simple declaración política, requiere de un análisis profundo debido a los múltiples compromisos que incorpora. Ella advierte que aún cuando no sea vinculante en el ámbito internacional, podría requerir decisiones internas sujetas a controles constitucionales.
Finalmente, ambos líderes han coincidido en que la magnitud de los compromisos asumidos con el Escudo de las Américas, incluidos aspectos de defensa y seguridad nacional, deben ser supervisados y aprobados por el Senado, reforzando la necesidad de una revisión legislativa que proteja la soberanía del país.