En una acción coordinada, la Policía Boliviana ha cerrado el tráfico en el primer anillo, específicamente entre las calles Beni y Aroma, frente a las instalaciones de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz. Esta intervención se produce tras la detención del fiscal departamental, Alberto Zeballos, y del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, a raíz de una intervención también en la sede de la Fiscalía en Sucre.
La aprehensión de estos funcionarios de la Justicia se enmarca dentro de un operativo más amplio que incluye actuaciones en distintas ciudades del país, reflejando una situación crítica en el sistema judicial boliviano.
Este hecho se produce en un contexto de creciente preocupación por la transparencia y la integridad del sistema judicial en Bolivia, donde los casos de corrupción han suscitado un fuerte debate público.