Los conductores que recorren a diario los alrededores del Mercado Mutualista en Santa Cruz han manifestado su preocupación por la situación crítica del pavimento. En las horas de mayor afluencia vehicular, esta zona se convierte en un verdadero desafío, con baches profundos que causan no solo caos en la circulación, sino también importantes daños a los vehículos.
El deterioro de las vías impacta directamente en el bolsillo de los choferes, quienes enfrentan un aumento en los costos de mantenimiento automotriz, un tema que se agrava por la fluctuación del dólar y el encarecimiento de los repuestos. Una de las conductoras que se detuvo a comentar su experiencia expresó: "Los baches son realmente terribles. Hoy he tenido que cambiar una llanta, y el arreglo me costará entre 1.500 y 1.800 bolivianos. Pido que se reparen estas calles, porque las consecuencias son graves para nosotros."
Otro transportista compartió su experiencia, revelando que los daños mecánicos que ha experimentado abarcan desde los soportes hasta la cremallera del motor, lo que le ha llevado a gastar al menos mil bolivianos en reparaciones. "He tenido que comprar una cremallera y ahora el soporte está fallando. En fin, el motor también necesita atención", indicó angustiado.
Algunos choferes calculan que el gasto mensual en arreglos asciende a un mínimo de 500 bolivianos, solo por las reparaciones necesarias debido a las malas condiciones del pavimento.
Frente a esta situación, los conductores han solicitado a las autoridades municipales que tomen acciones inmediatas. Se insta a que se realicen inspecciones y que se priorice el bacheo en las rutas más transitadas, especialmente en el área del Mercado Mutualista. Uno de los choferes comentó: "Creo que el alcalde está comenzando a atender el problema de las calles, pero es crucial que se enfoquen en las zonas más afectadas, como esta."
La preocupación no se limita únicamente a esa zona, ya que otros ciudadanos han señalado que la situación es similar en diversas arterias de Santa Cruz, como la avenida G77 cerca del octavo anillo, donde el estado del asfalto es alarmante por la profundidad de los baches.
Los transportistas esperan que el municipio tome en cuenta sus demandas y actúe con celeridad para resolver este problema, antes de que los daños mecánicos continúen afectando su labor diaria.