El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, reaccionó a las recientes afirmaciones del comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, respecto a las órdenes de aprehensión contra el exmandatario Evo Morales. En un comunicado, Lara enfatizó que la misión de la Policía es obedecer y ejecutar las leyes, sin entrar a calificar procesos judiciales.
"La Constitución es clara: el artículo 251 establece que la Policía Boliviana obedece y ejecuta. No le corresponde a la institución hacer valoraciones sobre culpabilidades", subrayó el vicepresidente, añadiendo que el análisis de la solidez de un caso recae en jueces y fiscales, no en la Policía.
Lara también advirtió que las opiniones emitidas desde la institución pueden socavar su propia institucionalidad, sugiriendo que los comentarios de Sokol no son apropiados.
El vicepresidente hizo un llamado a la rapidez en la ejecución de justicia, subrayando que existen 18 mil órdenes pendientes que deben ser atendidas sin favoritismos.
Desde el Ministerio de Gobierno, Marco Oviedo sostuvo que la detención de Evo Morales es una prioridad del actual Gobierno. Morales enfrenta dos órdenes de aprehensión: una por un caso de trata con agravantes relacionados con su tiempo como presidente, y otra emitida recientemente relacionada con los bloqueos que ocurrieron durante 53 días entre mayo y junio.
Entre las acusaciones que pesan sobre Morales se encuentran el alzamiento armado, terrorismo, y atentados contra la seguridad pública, entre otros crímenes.
En contraste, Sokol declaró que la captura de Morales no es una de sus prioridades y comentó que el proceso relacionado con el caso de trata de personas presenta dificultades en términos de las pruebas necesarias.