Francimar Gabriel do Santos, un ciudadano brasileño de 35 años, fue arrestado en Riberalta, Beni, por su presunta participación en el asesinato de Freddy Gonzales Bazán, un joven de 29 años. Con él, otros tres individuos, dos brasileños y un boliviano, también están implicados en el delito.
El mencionado crimen se llevó a cabo cuando Gonzales fue atacado a tiros, recibiendo disparos en la cabeza y el tórax. Junto al cuerpo, se encontró un mensaje que decía: "Cholero donde se metan lo hallamos", en alusión a la agrupación criminal conocida como "Los Choleros", a la que pertenecía la víctima.
La captura de Francimar fue el resultado de la colaboración entre las fuerzas policiales de Bolivia y Brasil. A pesar de que fue detenido en Bolivia, el extranjero ya contaba con una condena en su país de origen por tráfico de drogas, que suma más de 11 años de prisión.
Coordinación entre países
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, presentó a los implicados en el caso, resaltando la cooperación internacional que llevó a la entrega de Francimar a Brasil. Los otros dos brasileños, Jean Carlos A.D.S. y Pineiro G.E., así como el boliviano Diego O.E., serán procesados en Bolivia debido a su alta peligrosidad.
Este caso subraya tanto los problemas de seguridad en la región como la necesidad de un trabajo conjunto entre las naciones para combatir el crimen organizado. Las autoridades han solicitado que los brasileños sean detenidos en el penal de Chonchocoro, en La Paz, mientras continúan las investigaciones.